Desde Apag Extremadura Asaja han trasladado su “enorme preocupación por la grave situación generada tras los distintos episodios de lluvias intensas y desembalses que hemos sufrido en los últimos meses, y que han provocado importantes pérdidas económicas en explotaciones agrícolas y ganaderas de Extremadura”. Así lo ha indicado el presidente de la organización agraria, Juan Metidieri, afirmando que las lluvias han afectado de forma directa al olivar, con retrasos en la recogida y pérdidas de cosecha en zonas donde aún quedaba fruto por recolectar, además de numerosos olivos arrancados por el viento.
Metidieri ha añadido que los cereales de invierno presentan parcelas inundadas y encharcadas cuyos daños todavía se están evaluando, pero que serán importantes. En el regadío, han comprobado cómo frutales y hortícolas que estaban a punto de recolectarse han quedado completamente anegados. A todo ello se suman daños en cerramientos, naves, motores de riego, bombas de agua y casetas, así como arrastres de tierra en fincas próximas a la cuenca del Guadiana debido a los desembalses.
Desde la organización han animado a todos los agricultores y ganaderos afectados a que comuniquen los daños a través de los canales habilitados, tanto en la Administración como a través de nuestra organización, para que no quede ninguna explotación sin registrar. No quieren que “vuelva a repetirse lo ocurrido en otras ocasiones, donde las promesas quedaron en papel mojado”, afirman. Es por ello que exigen que la Junta de Extremadura convoque de manera urgente un CAEX en el que se les informe con transparencia sobre la identificación y cuantificación de los daños, que se solicite y active el fondo de crisis europeo para situaciones excepcionales y que cada administración —autonómica y estatal— asuma sus competencias sin dilaciones.