El Partido Popular ha calificado como “inadmisible que el debate político se sustituyera por frases de menosprecio personal como ‘disco rayado’, ‘lleva dos días en política’, ‘no mienta’ o ‘perros de presa’”, según indica en un comunicado de prensa, en relación a las expresiones utilizadas durante la última sesión plenaria hacia la edil Isabel Cortés. Se refiere el PP a la respuesta del equipo de gobierno a la intervención de concejala, añadiendo que “lo ocurrido no puede considerarse una simple discrepancia política ni una crítica ordinaria dentro del debate municipal”. Considera el principal grupo de la oposición que “fue una intervención cargada de descalificaciones personales, reproches ofensivos y frases impropias de una institución pública”.
Señala el comunicado que “durante el debate, nuestra concejala fue objeto de comentarios que no se limitaron a rebatir sus argumentos, sino que cuestionaron directamente su actitud, su preparación y su legitimidad para ejercer la oposición”. Desde el Grupo Popular consideran “especialmente grave la reiteración de acusaciones de mentira dirigidas contra una representante pública que estaba ejerciendo su labor de fiscalización”. También rechazan lo que consideran “expresiones destinadas a ridiculizar la trayectoria y el papel institucional de nuestra concejala”, añadiendo que “buscan menospreciar su experiencia, cuestionar su legitimidad y desplazar el debate desde los hechos hacia el ataque personal”.
El PP sostiene que todas estas expresiones “trasladan una imagen de desprecio hacia la labor de oposición y hacia el derecho de cualquier concejal a preguntar, fiscalizar y defender su posición en nombre de los vecinos”. El principal grupo de la oposición añade que se trata de “una forma de desviar la atención del fondo del debate y de presentar como espectáculo una labor que forma parte de nuestra responsabilidad como representantes públicos”.
Desde el Grupo Popular añaden que “el pleno municipal es el principal espacio de representación democrática de la ciudadanía y que todas las personas que forman parte de la corporación, con independencia del grupo político al que pertenezcan, merecen ser tratadas con respeto”. En relación a lo anterior, reclaman al equipo de gobierno “una rectificación pública por las expresiones utilizadas y un compromiso claro para que futuras sesiones plenarias se desarrollen desde el respeto institucional, la educación democrática y la confrontación de ideas, no desde el ataque personal”.