Aprovechando la junta de seguridad celebrada este jueves con motivo de las fiestas patronales, los intervinientes también han abordado la coordinación necesaria ante la campaña agrícola que ya ha comenzado. El propio alcalde, José María Ramírez, ha destacado que se ha tratado la vigilancia en los campos para evitar el robo de aceituna, así como las acciones para mitigar los efectos que pueda generar la llegada de temporeros.
La concejala de Seguridad Ciudadana, Juliana Megías, ha manifestado que se trabaja de forma coordinada entre Policía Nacional y Local, pero también con Servicios Sociales, que hacen especial hincapié en las cuestiones relacionadas con menores de edad. La delegada estima que acuden a la capital de Tierra de Barros entre 1.000 y 2.000 temporeros, unas cifras que ha calificado como “aproximadas”, ya que dependen del trabajo que les surge a estas personas en diferentes zonas.
Por su parte, el delegado de Gobierno, José Luis Quintana, ha incidido en que los problemas de robos de aceituna no se producen con la uva, invitando a la reflexión. Aún así, ha manifestado que el número de denuncias se ha visto reducido de forma considerable durante los dos últimos años, por lo que ha apostado por continuar en la misma línea. Así, ha agradecido el trabajo de la Policía Nacional y Guardia Civil, además de Servicios Sociales. También ha valorado positivamente la puesta en marcha del decreto de trazabilidad el pasado año, que ha calificado como “satisfactorio”.