Ayer finalizaba la Feria del Comercio que se ha estado celebrando en Almendralejo del 6 al 8 con diferentes actividades, tanto comerciales como lúdicas, para animar a población local y foránea a participar y comprar en el comercio local.
Todas las actividades han sido organizadas por Ayuntamiento de Almendralejo y colectivos como ASEMCE y CEAL, cuyos asociados volvieron a organizar el mercadillo, sacando a la calle sus productos viernes y sábado.
Al margen de las actividades lúdicas y de fomento al comercio, siempre se realiza un reconocimiento a toda una vida dedicada al gremio, que en este 2026 ha recaído en la propietaria de la boutique Zetta, Isabel Morán García-Moreno.
Después del acto protocolario de apertura de la feria por parte de las autoridades competentes y el acto de homenaje, fue el momento de la música, con una barra instalada para que todos los asistentes disfrutaran de la música con bebida y comida.
Durante el sábado y domingo, se ha desarrollado el ya tradicional mercadillo del comercio, una de las actividades en las que participa un mayor número de personas, y es que estamos en plena época de vacaciones, por lo que muchos almendralejenses y turistas han paseado por los diferentes expositores y realizando sus compras.
La charanga Tropicán fue la encargada de animar a todos por las calles del centro con su música, y ya por la noche, actuaciones musicales en el escenario colocado a tal fin en el parque de Espronceda, pasando por él Rubén Castañeda, el coro rociero Cosita Buena y un grupo que realizó versiones de temas de los años 80 y 90.
También se mostraba satisfecha la presidenta de la Asociación Empresarial del Centro, ASEMCE, Marisa de Vega, que reconocía que aún es pronto para cerrar números de ventas, pero si se podía afirmar que había sido un número elevado de personas las que había participado en las actividades, siendo el mercadillo el que registró un mayor número.
Una de las actividades que más afluencia registró fue la presencia de una copia de la copa del mundo obtenida por España en el último mundial, con la que cualquier persona que se acercó, pudo hacerse una fotografía, habiendo por momentos, colas bastante largas.