La Junta asegura que iniciará las obras de la primera fase del regadío en enero
JUAN JOSÉ REYES
17/09/2026
Fuente: RCB
La Junta de Extremadura ha asegurado que las obras de la primera fase del proyecto de regadío de Tierra de Barros darán comienzo en enero de 2027. Esa es la previsión para que no cumpla la Declaración de Impacto Ambiental (DIA), de modo que se utilizaría para ello la partida de 20 millones de euros anunciada por el Ejecutivo autonómico. Así lo expuso ayer el director general de Regadíos e Infraestructuras Rurales, José Manuel Sánchez, durante su intervención en la Asamblea General de la Comunidad de Regantes de Tierra de Barros celebrada en el teatro Carolina Coronado. Con este colectivo continuaría la hoja de ruta, ya que se prevé firmar un convenio, para lo que deberá remitir un listado actualizado de los comuneros que mantienen su interés en formar parte del proyecto, así como de las hectáreas que cada uno pretende incorporar.
El consejero de Agricultura, Ganadería y Medio Natural, Juan José García, ha afirmado que se prevé formalizar en noviembre el encargo a la Empresa de Transformación Agraria S.A. (TRAGSA) para la ejecución de la primera fase. Durante su desarrollo se continuaría buscando financiación europea. No obstante, ha indicado que, en caso de no conseguirla, el proyecto sería financiado por la propia Junta, en la modalidad de copago con la propia Comunidad de Regantes. Con todo ello, la previsión es que la primera fase esté terminada en 2028, tratándose de “las captaciones de Alange y Villalba”, así como “algunos metros de la tubería principal”.
La previsión del coste de transformación se situaría en 6.000 euros por hectárea para los agricultores, insistiendo en que “hay que saber quiénes quieren formar parte del proyecto” para conocer cuántas hectáreas son realmente. Independientemente de ello, se ejecutaría la conversión en regadío, según la Junta, aunque “cuanto más grande, será más eficiente”, según explicó el director general. En este sentido, también han explicado que esta primera fase no tendría coste para los comuneros, aunque sí deberían aportar 150 euros por hectárea como garantía de compromiso. Así las cosas, el consejero ha señalado que “el regadío es ya una realidad”, añadiendo que “el agricultor no vive de las palabras, sino de trabajar y producir”. Respecto a la duración total de las obras hasta la finalización del proyecto, la estimación pasa por entre seis y diez años a partir de 2028.
Por su parte, el presidente de la Comunidad de Regantes, Isidro Hurtado, se ha mostrado optimista, esperando que los implicados se decidan cuanto antes para poder realizar el encargo a Tragsa, a la vez que ha asegurado ser conocedor de que se harán las expropiaciones oportunas para iniciar la obra.