Desde APAG Extremadura ASAJA consideran que la evolución de la actual campaña vitivinícola debe traducirse en una recuperación de los precios de la uva, ante una cosecha que está resultando más corta de lo inicialmente previsto tanto en España como en otras importantes zonas productoras. En Francia, uno de los principales países productores, las previsiones apuntan a una cosecha sensiblemente inferior, mientras que en España, aunque la producción pueda situarse ligeramente por encima de la registrada el pasado año, “no estamos ante una cosecha elevada y continúa situándose entre las más bajas de los últimos años”. A ello se suma que en distintas zonas productoras las previsiones iniciales se han ido moderando conforme ha avanzado la campaña, configurando un escenario de menor disponibilidad de uva de la que inicialmente podía esperarse, según la organización.
Desde APAG Extremadura ASAJA entienden que “el consumo de vino atraviesa una desaceleración, una circunstancia que debe tenerse en cuenta a la hora de analizar el mercado”. Sin embargo, también deben valorarse las menores cosechas registradas en importantes zonas productoras y “una producción nacional que no alcanza niveles elevados”. Ante estas circunstancias, consideran que “el mercado debe reaccionar al alza y recuperar los niveles registrados al comienzo de la pasada campaña, una evolución que debe repercutir necesariamente en el primer eslabón de la cadena y permitir que los viticultores reciban una remuneración acorde con su producción y con los costes que so-portan”.
En Extremadura, la campaña está dejando una cosecha aceptable en producción y excelente en calidad. Precisamente por ello, consideran que “los agricultores no pueden volver a ser quienes soporten las consecuencias de los desequilibrios existentes en la cadena”. Desde APAG Extremadura ASAJA insisten además en la necesidad de garantizar el cumplimiento de la Ley de la Cadena Alimentaria, evitando la formalización de contratos con precios que no permitan cubrir los costes efectivos de producción.
Por ello, desde APAG Extremadura ASAJA exigen la intervención de los servicios de inspección tanto de la Consejería como del Ministerio de Agricultura “para controlar los contratos que se están formalizando durante esta campaña y garantizar el cumplimiento de la legislación vigente”. Consideran que “no deberían formalizarse contratos por debajo de los costes efectivos de producción de cada explotación y reclamamos que las administraciones actúen para evitar que los viticultores se vean obligados a vender su producción por debajo de su umbral de rentabilidad”.