El Extremadura rompió el sábado la mala racha que venía acumulando durante las últimas jornadas. Lo hizo en Lezama, donde no faltó la afición azulgrana a pesar de la distancia. Los de Rocha no comenzaron de la mejor manera. El propio entrenador reconocía que su equipo había entrado mal. Y así, en el minuto 3 llegó el gol del filial del Athletic bajo la autoría de Javi Sole. Afortunadamente, Kike Márquez lograba empatar el partido poco después, en el 18. El propio míster reconocía la importancia de ese tanto como “un soplo de aire” que reforzó a su equipo para creer que podían sacar la victoria. Y así fue. Dieguito se encargaba de adelantar al conjunto azulgrana en el marcador en el 26 para irse con ventaja al descanso. Ya en la segunda parte, fue Rodri Escudero quien puso el 1-3 final al encuentro.
Cabe destacar que el Extremadura volvió a quedarse con un jugador menos en el segundo tiempo, algo que lamentó Rocha en la valoración del partido, añadiendo que “no nos podemos quedar con diez en esta categoría”. Fue Diego Díaz el expulsado por doble amarilla en un encuentro en el que el técnico también optó por cambios en el once. Ahora el Extremadura ya piensa en el próximo partido del sábado ante el Coria.