La Comunidad de Labradores y Ganaderos de Almendralejo (CLYGAL) exige al Gobierno de España ayudas directas inmediatas "ante la ruina absoluta de los productores de uva y aceituna en Tierra de Barros, que se encuentran en una situación de quiebra técnica y desamparo absoluto". Sostienen en una nota que "la flagrante impunidad con la que se está imponiendo la venta a pérdidas en la región, añade, está arrastrando al estrangulamiento económico a miles de familias, ante la pasividad e inacción intolerable de la Agencia de Información y Control Alimentarios (AICA), que no ha realizado el más mínimo esfuerzo por frenar este atropello legal y humanitario".
La organización agraria expone que la situación "es ya insostenible debido a la asfixia multifactorial que sufren los principales sectores. Los viticultores de cava han presenciado con total impotencia una caída drástica del precio superior al 50%, un desplome que carece de toda lógica de mercado, ya que la producción actual ha sido incluso inferior a la de la campaña pasada". Y en el caso de las variedades tradicionales el precio ha bajado un tercio, "por lo que se espera la caída de los precios del vino, dejando un panorama desolador para el agricultor".
La Comunidad denuncia que "los precios de la aceituna de verdeo han caído más del 30% sin una justificación objetiva, ya que las lluvias han proporcionado un fruto de inmejorable calidad, y sorprendentemente puestos e industria transformadora han cerrado sus puertas y han dejado de recibir aceituna cuando el 80% de la cosecha está en el campo". "Por si no fuera suficiente, el sector del aceite de oliva continúa inmerso en una caída libre de precios sin precedentes, lo que anula por completo cualquier esperanza de los agricultores de compensar las devastadoras pérdidas del verdeo desviando la producción hacia la obtención de aceite", señala la nota.
"La comarca entera se muere ante el silencio institucional, y no puede esperar más, por eso exigimos una intervención gubernamental masiva e inmediata a través de la inyección de ayudas directas que frenen esta sangría económica", sostiene el colectivo. La CLYGAL concluye exigiendo "el rescate de la dignidad de las familias trabajadoras del campo y el cumplimiento estricto de la ley, antes de que el motor productivo de Tierra de Barros se apague de forma irreversible".